
Negocios inclusivos: ¿Moda pasajera, o sólida oportunidad de empezar a cambiar las cosas?
¿CÓMO LO HACEMOS? continuación ( Parte 3/3 )
El cambio parece venir dado por un concepto simple: nadie conoce mejor el segmento y sus necesidades que los que viven en él, por tanto, el co-diseño y la co-creación de modelos de Negocios Inclusivos con los directamente involucrados garantiza al menos un buen punto de arranque. Si a eso se le suma un diseño que permita ser modificado de manera flexible en función de un aprendizaje constante, de las múltiples interacciones a que se ve sometido una vez instaurado, más el fomento de la creatividad en el capital humano involucrado, se tienen buenas posibilidades de ser exitosos.Con respecto a la medición de impacto, es tal vez lo más costoso y difícil de encarar, pero por otro lado es un aspecto insoslayable. Como toda iniciativa empresaria alejada de la filantropía tradicional, se le pedirá el famoso ROI ( Return of Investment, o Retorno de la Inversión). Dependiendo de cómo se cristaliza o no el ROI esperado, el modelo de negocios obtiene o bien su pasaporte a nuevos cielos o bien su certificado de defunción. En lo personal creo que el meollo del asunto radica en la definición del ROI esperado. En tanto y en cuanto el ROI acordado, entre los encargados de diseñar e implementar el modelo de NI y los integrantes del directorio empresarial, sea coherente y esté alineado con los recursos disponibles, la estrategia comercial, ambiental y social de la propia organización y sea efectivamente medible sin recurrir a herramientas sofisticadas, la iniciativa gana confianza empresarial y tiene todas las posibilidades de ser replicada.
* El autor es
ESTEBAN CORIO (ver CV)
Consultor Asociado a Méritent
Consultor en modelos de negocios y gestión empresarial, miembro del Concejo Directivo de Fundes Argentina.