La salsa de tomate y las ventas

La Salsa de
Tomate y las

Ventas

Hay ciertas analogías que sorprenden por su similitud. La que existe entre cómo hacer una buena salsa de tomate y cómo mejorar las ventas es una de ellas.

Déjeme explicarle.

Para hacer una salsa de tomate, mezclamos ingredientes (tomates, cebollas, aceite, sal, y algunos otros más) combinándolos según indicaciones de una receta.
La importancia de la receta radica en que es la manera en que se perfecciona el resultado de mezclar los ingredientes para lograr la salsa.
La receta nos dice cuándo y cómo debemos mezclar los ingredientes.

 

En el caso de la salsa de tomate, se comienza rehogando cebollas cortadas en “juliana” en aceite -con un toque de oliva queda más gustoso- y cuando las cebollas dejaron de estar blancas y se transparentan -pero antes de tornarse doradas- se agrega el tomate cortado en cubitos. Se deja hervir la salsa hasta que se reduzca lo suficiente y así quede espesa a gusto. Poco antes de llegar a este punto, se le agrega sal, pimienta, una cucharadita de pimentón dulce y listo! ya tiene su salsa.

Ahora, la pregunta es: ¿Cómo se puede mejorar la salsa?

¿Cómo puedo hacer una salsa más rica?
Básicamente hay dos maneas: la primera es mejorando la calidad de los ingredientes. Si Ud. utiliza componentes de primera calidad -tomates y cebollas orgánicos, aceite de oliva extra virgen, pimienta recién molida, etc.- mejorará mucho la calidad de la salsa.
La otra manera -que es complementaria a la primera- es seguir las instrucciones de una mejor receta. Ese "toque" que le reconocemos a los buenos chefs. Por el contrario, si nos alejamos de las recomendaciones de una buena receta. -si se dejan quemar las cebollas o si fríe primero el tomate-, el resultado no será nada rico.

¿Y que tiene esto que ver con mejorar las ventas?

Cuando una empresa pretende mejorar los resultados de sus ventas, lo que típicamente hace es intentar mejorar los componentes: contrata vendedores que hayan demostrado buenos resultados, imparte cursos de capacitación, mejora las condiciones para los clientes (generalmente bajando precios o ablandando las condiciones contractuales) y así una serie de cambios que apuntan a que los componentes que generan las ventas, sean mejores.
Pero muchas veces olvidan que –como en una buena salsa de tomate-, la receta –o en nuestro caso, el proceso de ventas- es clave.
Desgraciadamente, lo más frecuente es que pocas empresas acompañan estas mejoras de los componente usados con una buena receta, o más apropiadamente, de un buen proceso de ventas.
Porque al igual que la receta en una salsa de tomate, un buen proceso maximiza los resultados que se pueden obtener con los elementos del equipo de venta.

No estamos diciendo que buenos componentes no sean elementos valiosos. Estamos diciendo que buenos elementos -como un vendedor genial o una capacitación- con un mal -o inexistente- proceso malogra los resultados. Es más, son los buenos procesos los que tienden a buscar mejores elementos de manera natural.

En Meritént somos expertos en ventas.
Como tales, sabemos de la importancia de contar con buenos elementos, pero sobre todo, de un buen proceso.
Si Ud. cree que en su empresa puede maximizar los resultados de los buenos elementos con un buen proceso -la receta-, llámenos que podremos ayudarle.